“La transferencia es precisamente ese algo por el cual el sujeto, en el alcance de sus medios, ha establecido su sitio en el lugar del Otro”1.

¿Podemos seguir sustentando esta tesis en la época del Uno-solo? Esta posición que Lacan presenta en sus Problemas cruciales del psicoanálisis, en 1965, interpreta con bastante precisión las ideas desarrolladas por Freud con el amor de transferencia o el “tormentoso reclamo de amor”2 que hace el paciente por medio de la transferencia. Sabemos desde Freud que la transferencia se torna condición clave para sostener un trabajo analítico, contando con el deseo como motor y la pulsión (Trieb) su empuje -el Drang que lo caracteriza-, como fuerza impulsora. Pero nada de esto ocurre sin la condición misma de la transferencia que incluya al síntoma en un vínculo transferencial. Ahora bien, estamos advertidos que esta tesis toma un vuelco en Lacan a partir de su última enseñanza, donde “inconsciente, transferencia o deseo quedan en este recorrido, alterado, perturbado de un sentido univoco”3.

Quizás convendría entonces interrogar la época del Uno-solo, ¿será la misma que Lipovetsky caracterizó hace más de 30 años con su “narciso en la era del vacío”? En parte. Desde su descripción socio-psicoanalítica, narciso se constituye como “símbolo de nuestro tiempo”4. Allí Lipovetsky describe al sujeto postmoderno entregado al hedonismo individualista, empujado a la satisfacción de sus necesidades, “narciso, demasiado absorto en sí mismo”5. Esta personalización de la vida lleva a la “desinversión del conflicto”, o lo que Ehrenberg6 describió más tarde como el “estado de insuficiencia del sujeto contemporáneo”, la cual carece de conflicto psíquico, siendo la depresión y la adicción dos caras que ya no remiten a una falta.

Es verdad que la psicologización de la vida contemporánea desde finales del siglo XX trae consigo la exigencia de realización individual, pero a nuestro entender la época del Uno-solo no apunta exclusivamente al “para todos de la satisfacción universal”. Esta generalización se ofrece por el marketing con la ilusión de un producto único de goce, pero paradojalmente en una producción de masas.

Ahora como psicoanalistas, podemos reconocer en la soledad del goce dos caras: “el uno-solo de su delirio”7 y el “goce propio ligado a la vida”8, o como lo señala Berenguer “hay diversas formas de declinar el Hay Uno”9.

Considero que esta perspectiva excede la visión apocalíptica del sujeto individualista-consumista, el sujeto débil (¡¿cuál era el fuerte?!) y apunta al rescate de lo singular en su radicalidad.

Hoy, y este contexto, debemos pensar la posibilidad misma de la transferencia, “¿cómo pensar la transferencia sin el Otro?”10 ¿de qué transferencia nos valemos para sostener al parlêtre en su soledad? Quizás en la oscilación del sujeto al parlêtre, en un ir y venir, encontremos un camino para “apuntar alusivamente hacia el real en juego”11. Pero esto no se hará sin un “cálculo mínimo” ni a cualquier precio, “el análisis no exime al psicoanalista de juzgar cada vez, la conveniencia, o no, de poner en cuestión la defensa sinthomatica” aquello que nos sostiene como Un(ic)o. ¿Estaremos a la altura de nuestra época?

 

Notas:

  1. Lacan, J. El Seminario, libro 12: Problemas cruciales del psicoanálisis, clase 8, 3 de febrero de 1965, inédito.
  2. Freud, S., “27ª conferencia. La transferencia”, Obras Completas, vol. XVI, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1991, pág. 402.
  3. Díaz, E., “Nuevos anudamientos en la época del Uno-solo”, Freudiana, Revista de la Comunidad de Catalunya ELP, nº 83, 2018, pág. 33.
  4. Lipovetsky, G., La era del Vacío, Barcelona, Anagrama, 2008, pág. 49.
  5. Ibid., pág. 67.
  6. Ehrenberg, A., La fatiga de ser uno mismo. Depresión y sociedad. Buenos Aires, Amorrortu, 2000.
  7. Díaz, E., “Nuevos anudamientos en la época del Uno-solo”, op.cit., pág. 34.
  8. Ibid., pág. 40.
  9. Berenguer, E., “Nuestro Uno solo y el de la época. Cómo hacer con él”, Freudiana nº 83, op. cit., pág. 49.
  10. Ibid., pág. 54.
  11. Ibid., pág. 55.

 

Rodrigo Bilbao, socio de Sede ELP, Madrid.

 

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