La apatía, como presentación actual de una crisis del deseo, enseña su reverso, los excesos que sufren los cuerpos adolescentes.

El límite y la causa, propias del deseo, se diluyen en estructuras orientadas por una infinitización de goce. Las barreras que vemos construir en las presentaciones actuales son del cuerpo.

Lo que se lee, es lo que el cuerpo dice, lo que el cuerpo no aguanta, lo que el cuerpo pide. El cuerpo como partenaire, como síntoma.

La separación entre el goce y la identificación de la que habla Marie-Hélène Brousse en su conferencia Fuera de sexo: extensión del imperio materno1 nos enseña justamente una falta de orientación del goce. El goce sólo se vuelve familiar bajo la forma del deseo.

Damasia Amadeo de Freda propone pensar en la clínica de hoy que la satisfacción sustituye a la posición. Refiere: “El adolescente lacaniano no se presenta de la misma manera: él es más bien el que ‘se despierta’ o el que tiene que ‘hacerse un padre’, un padre a la altura misma de su fracaso”2.

¿Cómo pensar esa separación entre goce e identificación? Marie-Hélène Brousse explica en su conferencia El objeto escondido de las mujeres3 que el goce es del cuerpo, no está en el Otro, el objeto fue ahí localizado. El significante fálico permite creer y objetivar el goce sexual como localizable en el Otro. Me pregunto si es esa localización del objeto la que ha cambiado. ¿Un objeto que ya no sería localizable? ¿Es decir, es el objeto, distinto, o es la función operatoria la que falla? ¿Tiene que ver con el empuje a armar un partenaire producto del progreso de la ciencia?

Vemos en los adolescentes que consultan, cuerpos que no responden, es decir, es en ese déficit, en el que el cuerpo no funciona como debería, donde aparece un margen, una brecha para leerlo como sufrimiento.

En una virtualidad permanente, hiperconectados, nos encontramos con mentes que se estructuran como redes virtuales, infinitas.

Inquietud, ansiedad, agotamiento extremo, ideación obsesiva, adicciones, son las presentaciones actuales, la vía de entrada a alguna pregunta respecto del cuerpo.

Hacer del cuerpo un Otro es lo que se vuelve fallido, no encuentra asidero, sin embargo, es lo que escuchamos hoy, esa búsqueda de garantía en el cuerpo, su arreglo, su imagen, su exigencia, su entrenamiento, sus formas. Y es en esa estricta dependencia en la que busca sostenerse la estructura.

“El cuerpo es la única consistencia del parlêtre, es lo que lo mantiene unido”3.

En la clase “De la mano de Joyce:”, Miller dice:

El goce no está en el cuerpo como consistencia. El cuerpo como consistencia está articulado a su forma. El goce tampoco está en lo simbólico como agujero. Subráyese que ese parásito, el goce, se añade entre el cuerpo y lo simbólico y, si se quiere, los anuda4.

Y agrega:

Si el goce del cuerpo del Otro no basta para anudar el nudo, debe agregársele el goce del sinthome5.

La función del analista, entonces, podemos pensarla como la introducción de un cuerpo, una presencia que haga corte en esa permanencia corporal del goce. La invención de un lenguaje para tratar ese cuerpo, exceso y vacío a la vez. El analista se añade entonces, como cuerpo, como simbólico, como causa. Ordenando los elementos para hacer posible un nudo.

Si tanto la creencia como la presencia del Otro han perdido su fundamento, las invenciones del cuerpo, pueden ser una forma de sostenerse, y de otro modo, poder hacer lazo. Un lazo que quizás sea sin comprometer los/dos cuerpos.

El psicoanálisis se encarga de que haya un tiempo con Otro cuerpo.

Trabajar…

… En pro de ese pequeño reducto que es la relación entre el decir y el cuerpo, y en soledad con respecto al lazo social e incluso al lazo sexual6.

Lo que esta época nos revela es esa soledad del goce del cuerpo en la que se ha de inventar sin Otro, no obstante con un deseo como función.

 

Notas:

  1. Brousse, M.-H., Fuera de sexo: extensión del imperio materno, conferencia impartida el 10 de abril de 2015 en la Universidad de Granada, Seminario del Campo Freudiano de Granada.
  2. Amadeo de Freda, D., El adolescente actual. Nociones clínicas, Buenos Aires, Unsam Edita, abril de 2015, pág. 16.
  3. Brousse, M.-H., “L’objet caché des femmes”, La Cause du désir, Revue de l’ECF, nº 94, Paris, Navarin novembre 2016.
  4. Miller, J.-A., Piezas Sueltas, Buenos Aires, Paidós, 2013, cap. XIX: “La relación corporal”, pág. 417.
  5. Ibid., cap. II: “De la mano de Joyce”, pág. 37.
  6. Idem.
  7. Ibid., cap. XVIII: “La naturaleza y lo real”, pág. 398.

 

Renata Cuchiarelli, socia de sede Barcelona, Andorra.

 

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